Vivimos en una era donde cada interacción digital genera información: desde una compra en línea, una visita a un sitio web, hasta el uso de una aplicación móvil o la actividad en redes sociales. Este enorme volumen de datos, conocido como Big Data, ha dado lugar a nuevas oportunidades, pero también a grandes desafíos. La verdadera revolución no está únicamente en la cantidad de información disponible, sino en la capacidad de transformarla en conocimiento accionable que permita anticipar tendencias, mejorar productos y diseñar estrategias más efectivas.